viernes, 1 de agosto de 2008

jueves, 31 de julio de 2008


Tenemos un centro pero vivimos fuera de el, eso nos crea una tensión interna, una agitación constante, angustia. Estamos desequilibrados y de ahí todas nuestras tensiones mentales.
Vivimos pensando siempre en lo que vendrá y en lo que pasó pero no nos detenemos en el hoy, en el ahora en el ser.
Entonces estamos estresados, nerviosos, preocupados pensando en como conseguir ser y no somos.
O vivimos llenos de recuerdos, de nostalgias de lo que fuimos y pudimos ser… pero no somos.
Somos A y queremos ser B somos pobres y queremos ser ricos, somos feos y queremos ser lindos, somos estúpidos y queremos ser sabios. Seamos lo que seamos nunca estamos contentos con ello. Para estar contento se necesita de otra cosa; y esa es la lectura constante de la mente que desea y una vez que lo conseguimos nuestra mente se siente satisfecha solo un momento luego sentirá que no es suficiente y necesita otra cosa.
La mente sigue y sigue adelante. Consigamos lo que consigamos en el momento que lo consigamos se vuelve inútil.
Hay momentos en los que nos relajamos. Estamos enamorados: por unos instantes nuestro amante, nuestro amado está a nuestro lado, ese momento tan ansiado, tan esperado llegó, entonces nuestra mente se apaga porque nuestra mente ha estado anhelando y anhelando y pensando y pensando y ese momento llegó entonces la mente no puede pensar así que simplemente se para.
En ese momento estamos relajados, en ese instante sentimos “ser” si un amante no nos puede hacer sentir ser NO ES AMOR
A no ser que no podamos ser nosotros mismos con la persona que amamos NO ES AMOR
Si nuestra mente no se apaga, no se para, y sigue anhelando y pensando en el momento que estamos con nuestro amado…
NO ES AMOR!!!
Porque el amor no tiene deseos, nosotros podemos desear el amor, pero al amor no desea, cuando sucede el amor no hay ningún deseo la mente está en silencio, calmada, relajada no hay ninguna parte a la que ir.
Durante unos momentos el mecanismo entero se para. Hemos tocado nuestro “ser” y sentimos que estamos en la fuente del bienestar nos llena una dicha, nos rodea una fragancia y de pronto no somos la misma persona.
Por eso el amor transforma tanto, el amor no se puede ocultar somos otras personas cuando estamos enamoradas porque la mente que desea no está ahí.
Igualmente esto ocurre solo por momentos, es un sobrecogimiento. Inmediatamente la mente tratara de encontrar algunas maneras y excusas para empezar otra vez. Pero extrañamos ese momento de sobrecogimiento, de Amor… en el que nos sentíamos de vacaciones. No está la oficina, las obligaciones, no está la esposa, o el marido… entonces nos sentimos fascinado y nos gustaría reproducirlos una y otra vez pero al querer reproducirlos ya es diferente porque ahí toma parte nuestra mente que está deseando hacer algo y ya no es espontaneo, ya no es igual y mientras más intentemos repetir ese momento, mas imposible nos resultara.
Esto nos está sucediendo a todos. Amábamos a alguien, y en el primer encuentro nuestra mente se paró durante unos momentos, entonces nos casamos
¿Para qué nos casamos???
Para repetir esos bellos momentos, pero no estábamos casados cuando nos sucedieron
El amor es espontaneo, el matrimonio es calculador. Es por eso que todas las personas casadas están frustradas porque esperaban ciertas cosas que sucedieron en el pasado, ya no hay espontaneidad, ya no hay cosas nuevas ahora el amor es rutina, ahora el amor se ha vuelto una obligación y la obligación no puede darte la misma dicha que da la diversión ¡es imposible! Nuestra mente ha creado todo. Ahora estamos esperando que suceda, y mientras más esperamos menos probabilidades tenemos que llegue.
El sol sale cada día. La luna es nueva, el día, la noche, las flores, los arboles… todo es nuevo excepto nuestra mente ya que esta necesita del pasado, de la experiencia acumulada y nuestra vida necesita el presente.la vida siempre es dichosa, la mente NO!

miércoles, 30 de julio de 2008

Raices


El hombre nace de un centro y no puede existir sin ese centro…
el centro es el nexo entre el hombre y la existencia; es la raíz
Y vivimos cada momento a través de esa raíz y como toda raíz es subterránea y si cada uno de nosotros tomara conocimiento de nuestro enraizamiento, nuestra vida se volvería real, lo que llamamos “autorrealización”
Vivimos en esta vida como si fuésemos arrojados al mundo, y no tomamos conciencia de que somos parte de la vida. Entonces nos sentimos extraños, nos sentimos que no formamos parte, y de ahí el miedo, la ansiedad, la angustia, el espanto y toda la vida se transforma en una lucha.
Una lucha que esta destina a ser un fracaso…
Cuando nacemos estamos enraizados en el ombligo… respiramos, y vivimos con el abdomen pero poco a poco nos vamos distanciando entonces desarrollamos otro centro: el corazón, el centro de la emoción y aprendemos el amor este centro no es el centro es un derivado por eso los psicólogos dicen que si un niño no es amado, jamás aprenderá lo que es el amor porque el centro no se desarrolla.
Hay muchas personas que hablan del amor, y creen que aman pero les falta el centro así que ¿Cómo van a amar?
Seguimos produciendo niños y no sabemos cómo amar… por eso la humanidad entera vive sin amor…
La educación, la lógica y la enseñanza crean un tercer centro “la razón” este también es un derivado pero vivimos en el. El segundo esta casi ausente y si funciona, funciona irregularmente. Pero el tercer centro la cabeza se vuelve la fuerza básica de la vida, porque la vida entera depende de este tercer centro.

Entonces el centro del ombligo esta en ser…
El centro del corazón esta en sentir…
Y el centro del la cabeza esta en saber.
La religión tiene que ver con el ser, la poesía con el corazón y la filosofía y la ciencia con la cabeza…
Hora bien podemos ir de la cabeza al corazón, pero… como volver al ombligo? Al ser?
Sucede solo a veces… y por lo general es accidentalmente
Por ej: en el sexo a veces nos acercamos, porque en el sexo la mente , la conciencia van hacia abajo y podemos tocar nuestro ser… pero incluso hasta eso se ha vuelto imposible para nosotros porque hasta el sexo se ha vuelto cerebral por eso hay tantas películas y literatura pornográfica porque el hombre tiene el sexo en la cabeza
Cuanto más incapaces nos sentimos en profundizar el sexo, mas pensamos en el. Y cuanto mas pensamos en el, mas cerebral se vuelve el sexo. Entonces se vuelve aburrido reiterativo y se convierte en un viejo habito. Y en el fondo nos sentimos frustrados.

Dice “el libro del Hara” (Osho)


Había un bello jardín cerca de la cabaña de mi madre. El jardín era tan bonito, tenía unas flores tan bellas, que la gente solía venir desde lugares muy lejanos para verlas. Después, mi madre envejeció y enfermó. No le preocupaba ni su enfermedad ni su edad. Su única preocupación era qué le sucedería a su jardín.
Mao era joven. Le dijo a su madre:
-No te preocupes, yo cuidaré tu jardín.
Y Mao cuidó el jardín, trabajando de la mañana a la noche.
Al cabo de un mes su madre mejoró, y en cuanto pudo andar un poco se acercó al jardín. Al ver el estado del jardín se disgustó! ¡El jardín estaba destrozado! Todas las plantas se habían secado. Todas las flores se habían marchitado y se habían caído. Se enfadó mucho y le dijo a Mao:
-idiota! Estabas todo el día en el jardín. ¿Qué has hecho? Todas las flores se han estropeado. El jardín se ha marchitado. Las plantas están a punto de morirse. ¿Qué has estado haciendo?
Mao empezó a llorar. Él mismo estaba afligido. Había trabajado mucho todos los días, pero por alguna razón el jardín se había ido secando. Empezó a llorar y le dijo:
-Lo he cuidado mucho. Le daba un beso y le daba cariño a cada flor. Limpiaba el polvo de cada hoja, pero no sé qué ha pasado. Yo también estaba preocupado, pero las flores se iban marchitando, las hojas se iban secando y el jardín se ha ido muriendo.
Su madre se empezó a reír y le dijo:
-¡Eres idiota! Todavía no sabes que la vida de las flores no está en las flores y que la vida de las hojas no está en las hojas!
La vida de una planta se halla en un sitio que no es obvio para nadie: está en las raíces escondidas bajo la tierra. Si no cuidamos las raíces es imposible cuidar las flores y las hojas. Por mucho que las beses, por mucho que las quieras, por mucho que les quites el polvo, la planta se marchitará. Pero si no nos preocupamos por las flores en absoluto y cuidamos las raíces, las flores se cuidarán a sí mismas. Las flores salen de las raíces, y no al revés.
Si le preguntamos a cualquier persona cuál es la parte más importante del cuerpo humano, inconscientemente su mano señalará la cabeza y dirá que la cabeza es la parte más importante. Si es una mujer, entonces quizá señale el corazón y diga que el corazón es la parte más importante.

Ni la cabeza ni el corazón son las partes más importantes. Los hombres han hecho énfasis en la cabeza y las mujeres han hecho énfasis en el corazón, y la sociedad que está basada en esta combinación se va aniquilando día a día, porque ninguna de estas partes es la más importante del cuerpo humano; ambas son desarrollos reciente. Las raíces del hombre no están ahí.