
Me gustaría que leas esta carta con el alma y el corazón abiertos. He escrito muchas cosas a lo largo de mi vida por vos, y para vos. Pero muy pocas de esas cosas fueron escritas con la intención de que vos las leyeras.
Papá junto con esta carta va una foto nuestra ajada y vieja. Esta arrugada y tiene manchas pero lo que hay en ella está absolutamente vivo es el amor incondicional que siento por vos.
Esta foto es como la vida, manchones, arrugas, desgastes ocasionados por el tiempo, rajaduras y grietas. Pero también pasión, afecto y mucho… mucho amor!!!
Esta es nuestra historia, la que hicimos entre los dos. Hubo peleas, silencios demasiados extensos, reconciliaciones y algunos abrazos. El resultado de todo esto es que estamos acá juntos preparándonos para una cena familiar. Vos tenés un par de arrugas mas. Yo empiezo a mirarte de otra manera. Soy un poco menos dura y un poco más comprensiva.
Espero poder ser una buena madre para mis hijos. Espero que puedan mirarse en mí como yo me miro en vos. Quisiera que algún día cuando ya sean grandes, se sienten conmigo a esperar una cena con el orgullo pintado en sus ojos. Y con la emoción con la que yo estoy ahora con vos
Te amo
Daniela




